Perderse durante una ruta de senderismo es algo más habitual de lo que se imagina. Un error en el itinerario, una señalización poco visible, un sendero que desaparece o un simple momento de distracción pueden bastar para desviarse del camino correcto.

Afortunadamente, perderse no significa necesariamente estar en peligro. Si se mantiene la calma y se actúan con sensatez, a menudo es posible retomar la ruta rápidamente o facilitar la intervención de los servicios de rescate si fuera necesario.

Evalúa tu situación con regularidad antes de perderte

La mejor forma de afrontar un extravío es, sin duda, evitarlo.

Muchos excursionistas esperan a tener serias dudas antes de sacar el mapa o el GPS. Sin embargo, dedicar unos segundos a comprobar la posición suele permitir evitar varios kilómetros de desvío.

Acostúmbrate a comprobar regularmente tu avance, sobre todo:

  • en cruces mal señalizados;
  • cuando un sendero se vuelve poco visible;
  • después de abandonar una pista principal;
  • en cuanto el terreno deje de corresponder a lo que esperabas.

Si te surge alguna duda, detente inmediatamente para comprobar tu posición. Cuanto antes reacciones, más fácil te resultará corregir tu ruta.

Consulta aquí la señalización de las rutas de senderismo.

Mantén la calma: la primera decisión es la más importante

Cuando uno se da cuenta de que probablemente se ha perdido, el pánico suele ser el peor enemigo.

Las ganas de volver rápidamente al camino correcto a veces nos llevan a caminar sin pensar. Sin embargo, esa es la mejor forma de alejarse aún más de la ruta.

Tómate unos minutos para detenerte. Respira, observa tu entorno y reflexiona sobre el recorrido que has hecho desde el último punto en el que estabas seguro de tu posición.

Esta breve pausa suele permitir evitar una sucesión de malas decisiones.

Evita ir a la deriva

Seguir avanzando «a ver qué pasa» rara vez es una buena idea.

Cada minuto que pasas en la dirección equivocada complica tu localización y aumenta el riesgo de encontrarte en un terreno más difícil: bosque denso, pedregal, barranco, acantilado o vegetación intransitable.

Si estás casi seguro de cuál fue el último desvío que tomaste, volver sobre tus pasos suele ser la solución más sencilla y segura.

En cambio, si has caminado mucho tiempo sin saber adónde ibas, es mejor que te detengas y trates de averiguar dónde te encuentras antes de seguir adelante.

Intenta localizar tu posición

Antes de reanudar la marcha, intenta determinar con precisión dónde te encuentras.

Empieza por observar el relieve, las cimas, un río, un camino forestal o cualquier otro punto destacado que pueda servirte de referencia.

A continuación, consulta tu mapa topográfico y, si dispones de una, utiliza tu brújula para confirmar tu orientación.

Si sigues una ruta GPX, comprueba tu posición con respecto al itinerario previsto.

Uno de los métodos más eficaces consiste en registrar un punto GPS con la aplicación Cartes IGN (o una aplicación de cartografía equivalente). En pocos segundos, tu posición aparecerá directamente en el mapa topográfico. Podrás ver de inmediato en qué lado del sendero te encuentras y en qué dirección debes seguir.

Tómate tu tiempo para analizar la situación antes de reanudar la marcha.

Evita los atajos para volver a encontrar el sendero correcto

Una vez que hayas recuperado tu posición, puede resultar tentador ir en línea recta para llegar al sendero que ves en el mapa.

Sin embargo, es un error muy común.

En un mapa, unos cientos de metros parecen insignificantes. Sobre el terreno, pueden ocultar una vegetación muy densa, un pedregal, una barrera rocosa, un barranco o un curso de agua infranqueable.

En caso de caerse fuera del sendero, la situación también se vuelve mucho más delicada. Los servicios de rescate tendrán más dificultades para localizarte y es probable que ningún otro excursionista pase por allí.

Aunque ello implique un desvío, casi siempre es preferible volver a una ruta señalizada en lugar de atravesar un terreno desconocido.

Póngase en contacto con los servicios de rescate únicamente si la situación lo justifica

Los servicios de rescate de montaña intervienen cuando su seguridad se ve realmente amenazada.

Una lesión, una caída, la imposibilidad de seguir avanzando, unas condiciones meteorológicas que se han vuelto peligrosas o la llegada de la noche sin posibilidad de llegar a una ruta segura justifican una llamada.

Sin embargo, los servicios de rescate no son taxis encargados de recoger a un excursionista que simplemente está cansado o desorientado.

Si tienes que llamar al 112, ten a mano la información esencial:

  • tu ubicación lo más precisa posible;
  • tu estado de salud;
  • el número de personas que te acompañan;
  • las dificultades con las que te has encontrado.

Una vez finalizada la llamada, ahorra batería en tu teléfono. Es posible que los servicios de emergencia necesiten volver a ponerse en contacto contigo.

Cómo avisar a los servicios de emergencia de que estás ahí

Si los servicios de emergencia están de camino, facilítales su trabajo.

Si es posible, colóquese en una zona despejada donde se le vea fácilmente.

Puede llamar la atención de varias formas:

  • un silbato (seis silbidos seguidos de un minuto de pausa);
  • una linterna frontal si la luz empieza a escasear;
  • ropa de colores vivos o un objeto que destaque colocado en el suelo.

Evita cambiar de ubicación con frecuencia si los servicios de rescate ya conocen tu posición aproximada.

Las señales de socorro que hay que utilizar durante un rescate en helicóptero

Si un helicóptero está realizando una búsqueda, existen unas señales internacionales sencillas que te permiten indicar tu situación.

Si necesitas ayuda:

  • Levanta ambos brazos por encima de la cabeza formando una «Y».

No necesitas ayuda:

  • Levanta un brazo y deja el otro a lo largo del cuerpo para formar una «N».

Si el helicóptero se acerca:

  • quédate quieto;
  • elige una zona despejada si es posible;
  • no corras nunca hacia la aeronave;
  • sujeta bien la gorra, la manta de supervivencia y cualquier objeto ligero que pueda ser arrastrado por el soplo del rotor.

Espera las instrucciones de la tripulación antes de moverte.

Si tienes que pasar la noche allí

Si ya no puedes seguir avanzando con seguridad, a veces es mejor esperar a que amanezca.

Busca un lugar protegido del viento, protégete del frío y la humedad y limita tus desplazamientos.

Ahorra agua, comida y batería del móvil.

Si los servicios de rescate conocen tu ubicación, quédate donde estás para facilitar su intervención.

Cómo evitar perderse en tus próximas excursiones

Una buena preparación reduce considerablemente el riesgo de perderse.

Antes de cada salida:

  • prepara tu itinerario;
  • descarga los mapas sin conexión;
  • lleva contigo un mapa, una brújula o un GPS de senderismo;
  • informa a un familiar o amigo de tu ruta;
  • consulta la previsión meteorológica;
  • elige una ruta de senderismo adaptada a tu nivel.

Por último, acostúmbrate a comprobar tu posición regularmente durante toda la ruta. Unos segundos de comprobación siempre son mejores que varias horas de deambular sin rumbo.

Conclusión

Perderse durante una ruta de senderismo no tiene por qué ser sinónimo de accidente. Si mantienes la calma, analizas tu posición y tomas decisiones meditadas, aumentas considerablemente tus posibilidades de volver a encontrar la ruta sin ponerte en mayor peligro.

No obstante, la mejor protección sigue siendo la previsión: una ruta bien preparada y una orientación constante permiten evitar la mayoría de los errores de orientación.

Preguntas frecuentes

Si te pierdes durante una ruta de senderismo, ¿debes volver sobre tus pasos o quedarte donde estás?

Si sabes exactamente dónde te has desviado de la ruta correcta, volver sobre tus pasos suele ser la mejor solución. Sin embargo, si llevas mucho tiempo caminando sin puntos de referencia o si el terreno se ha vuelto peligroso, es mejor que te detengas, localices tu posición y evalúes la situación antes de seguir adelante.

¿Cómo pueden localizarte los servicios de rescate en la montaña?

Comunica tu posición GPS si la conoces, describe los elementos visibles a tu alrededor (cima, lago, refugio, pista forestal…) y, a ser posible, quédate en una zona despejada. Un silbato, una linterna frontal o ropa de colores vivos también facilitan tu localización.

¿Qué hacer si me quedo sin cobertura durante una ruta de senderismo?

Muévete solo si puedes hacerlo sin riesgo para intentar encontrar una zona con cobertura. Si tu seguridad está en peligro, quédate en un lugar visible y ahorra batería en tu teléfono. Los mapas descargados sin conexión te permiten seguir orientándote incluso sin cobertura.

¿Qué aplicación de GPS funciona sin conexión?

Hay varias aplicaciones que permiten utilizar mapas sin conexión, siempre que se descarguen antes de salir. Cartes IGN, Visorando, Komoot u Outdooractive ofrecen esta función en las zonas previamente guardadas.

¿Qué material hay que llevar para evitar perderse?

Lo mínimo incluye un mapa, una brújula o un GPS de senderismo, un teléfono cargado con mapas sin conexión, una batería externa, un silbato y una linterna frontal. Estos elementos ocupan poco espacio y pueden resultar muy útiles en caso de imprevistos.

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