Ya sea para dormir en un barco, en un refugio, en una tienda de campaña o al aire libre, la elección del saco de dormir está directamente relacionada con las necesidades de calor y comodidad de cada persona. Cuando visites Rayonrando.com, nuestro primer paso será determinar la temperatura del saco de dormir que más te convenga.
Para elegir correctamente la temperatura de su saco de dormir, RayonRando responde a tres puntos esenciales:
- ¿A qué corresponden las temperaturas indicadas en el saco de dormir?
- ¿Cómo puedo diferenciar mis necesidades reales de las temperaturas indicadas?
- ¿Cómo elegir la temperatura adecuada a mis necesidades reales?
1) Las tres temperaturas indicadas en su saco de dormir de plumón o sintético

Para la mayoría de los sacos de dormir para adultos, se estiman tres temperaturas (confort, límite de confort y extrema) según un protocolo que sigue una norma precisa: la norma europea EN 13537 o la norma internacional ISO 23537. Esta indicación suele figurar en la etiqueta de su saco de dormir.
En Rayonrando.com, hemos decidido seleccionar únicamente marcas que cumplan una de estas dos normas.
El protocolo de prueba correspondiente a estas normas consiste en medir la pérdida de calor de un maniquí equipado con sensores y colocado en el saco de dormir sometido a prueba. La norma exige condiciones específicas, en particular para:
- La temperatura de la superficie del maniquí
- la temperatura exterior
- el índice de humedad
- la velocidad del viento
Para facilitar su comprensión, las tres temperaturas medidas también se definen en lenguaje «corriente»:
- La temperatura de confort: hasta esta temperatura, el sujeto, en una posición relajada boca arriba, se encuentra en general «cómodo», es decir, está en equilibrio térmico y no siente frío (temperatura determinada en un maniquí que simula una mujer de 60 kg).
- La temperatura límite de confort: temperatura límite a la que el sujeto, acurrucado en el saco de dormir, está al límite de la sensación de frío (temperatura determinada en un maniquí que simula a un hombre de 70 kg). Esta posición se adopta para minimizar la superficie del cuerpo que pierde calor.
- La temperatura extrema: temperatura en la que aparece el riesgo de hipotermia que puede provocar la muerte (temperatura determinada en un maniquí que simula una mujer de 60 kg, acurrucada y en condiciones normales de uso).
Es evidente que la temperatura de confort debe servir como referencia principal y nunca la temperatura extrema.
Estas normas presentan ventajas e inconvenientes:
- El principal interés es que los sacos de dormir de diferentes marcas sean comparables en cuanto a este criterio de temperatura, ya que se prueban en condiciones similares. Esto permite elegir entre sacos adaptados a condiciones de temperatura similares.
- La limitación es que se trata de una prueba realizada con un maniquí en condiciones fijas, mientras que su sensibilidad personal y sus condiciones de uso no serán necesariamente las mismas que las del maniquí y variarán según las noches.
Por lo tanto, las temperaturas indicadas son solo un indicador que debe ajustarse a sus necesidades reales. Para elegir la temperatura de su saco, no puede basarse simplemente en la temperatura bajo techo que cree que tendrá durante su viaje. Porque el frío que se siente es diferente de la temperatura medida por el termómetro.
2) Diferencie sus necesidades reales de las temperaturas indicadas para elegir un saco de dormir adecuado
Para seleccionar el rango de temperatura del saco de dormir que necesita, deberá tener en cuenta parámetros que no se miden en las pruebas normalizadas. Hay que distinguir entre los parámetros externos, relacionados con las condiciones de su campamento, y los relacionados con su sensibilidad personal. Estos parámetros reducirán o aumentarán la temperatura de confort que había fijado como objetivo.
2.1) Parámetros externos:
- El tipo de alojamiento:
Si duerme al aire libre o en una tienda de campaña, necesitará un saco de dormir más cálido que en un refugio fijo o calefaccionado, no solo porque la temperatura será más baja, sino también porque estará más expuesto al viento y la humedad. También deberá tener en cuenta un margen de seguridad frente a las inclemencias climáticas más importantes.
- Si duerme en una tienda de campaña:
Ten en cuenta el volumen que hay que calentar. ¿Duermes solo en una tienda de campaña para dos personas? Hará más frío que si duermes con otra persona o que si duermes en una tienda de campaña para una persona.
Una tienda de campaña con techo simple también será más fría, especialmente al final de la noche, debido a la acumulación de condensación.
- El lugar del campamento:
Si acampa a pocos metros de un torrente, estará expuesto a un aire más frío y húmedo que si acampara a 50 m de distancia. Ten en cuenta también la presencia de un glaciar o nieve río arriba: la corriente de aire frío que desciende por la noche puede hacer bajar la temperatura; en este caso, es mejor evitar instalarse en el fondo del valle.
Si se encuentra en una zona expuesta al viento, como una cima o una cresta, será más difícil calentar el aire a su alrededor. Estará en constante movimiento.
Por último, tenga en cuenta la altitud, ya que puede ser útil y suficiente bajar 200 o 300 m para acampar cuando las temperaturas son frescas. Por experiencia, por encima de los 2000 m en los Alpes o los Pirineos, los campamentos de verano pueden ser muy fríos.
- Las condiciones meteorológicas más allá de la temperatura bajo refugio:
Incluso con tiempo suave, la humedad favorece los puentes térmicos y el viento dispersa el calor corporal. Con el mismo equipo, se puede pasar frío con tiempo relativamente suave y húmedo, mientras que se pasará calor con tiempo frío y seco.
2.2) La sensibilidad personal al frío y la elección del saco:
Nuestra sensibilidad natural no es la del maniquí de la prueba:
La sensibilidad al frío varía de una persona a otra. Depende esencialmente del sexo y del metabolismo:
- Hombre o mujer
Las mujeres son, por término medio, más sensibles al frío que los hombres por cuestiones hormonales y de masa corporal.
- El metabolismo
El metabolismo de una persona, vinculado a su patrimonio genético, influye en su sensibilidad al frío.
Nuestra sensibilidad puede variar de un día para otro:
Está influenciada por varios factores:
- La nutrición
Si no comes lo suficiente después de un día de senderismo, tu cuerpo carecerá de energía por la noche para recuperarse y generar calor. Al debilitarte, serás más sensible al frío.
- El cansancio
La acumulación de fatiga tras uno o varios días de marcha te priva de la energía necesaria para entrar en calor.
- La higiene
A veces es difícil motivarse para asearse por la noche, cuando cae la noche y el frío. Sin embargo, el sudor seco del día favorece los puentes térmicos. Es útil asearse: una vez limpio y seco, tu piel respirará mejor y serás menos sensible al frío.
- Salud
Si estás enfermo, serás más sensible al frío de lo que lo eres normalmente.
En resumen, hay que evaluar la temperatura del saco de dormir que necesitas en función de criterios personales y externos que superan con creces la temperatura bajo techo que esperas. Esto suele llevar a elegir un saco más cálido que las temperaturas nocturnas previstas.
3) Elegir la temperatura de mi saco de dormir para acampar y hacer senderismo:
Para elegir correctamente la temperatura de su saco de dormir, debe:
- En primer lugar, informarse sobre las temperaturas previstas durante su viaje en los lugares donde acampará.
- A continuación, ajustar su valoración en función de las condiciones externas y de su sensibilidad personal.
- Por último, tener en cuenta los imprevistos que pueden aumentar tu exposición y tu sensibilidad al frío.
A modo de ejemplo personal, según nuestra experiencia en RayonRando.com, solemos utilizar sacos de dormir con una temperatura de confort entre +5 y 0 °C para acampar en verano en tiendas de campaña en las montañas francesas por debajo de los 2000 m, ya que las temperaturas previstas bajo refugio suelen ser más altas.
También le invitamos a evitar algunos errores frecuentes:
- Querer llevar el menor peso posible a toda costa. Existen sacos de dormir ultraligeros y compactos, principalmente modelos de plumón, pero eso no debe llevarle a subestimar su necesidad de protección térmica. Esto puede ponerle en peligro o simplemente arruinarle el placer de la excursión, ya que es difícil volver a ponerse en marcha después de una mala noche.
- Pensar que siempre podrá abrigarse para escapar del frío. Elegir un saco de dormir muy ligero y vestirse muy abrigado para pasar la noche es una falsa buena idea. Corre el riesgo de que su cuerpo transpire mal, sude y, por lo tanto, se creen puentes térmicos que le provocarán frío.
La funda de saco como complemento:
Es posible mejorar el confort térmico de tu saco de dormir con una funda. Una funda de seda o sintética, aunque sea fina, ya aporta un complemento al crear una capa intermedia para conservar el aire caliente. Algunos modelos, por ejemplo los de thermolite, aportan un mayor confort térmico. Pero ten en cuenta que se trata de un complemento térmico: no cambia la gama de tu saco de dormir poco cálido.
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Relleno de plumón frente a sintético:
Según la experiencia de RayonRando, para una temperatura de confort similar, el saco de plumón es más agradable, ya que es más ligero y transpirable. Por el contrario, el sintético da una sensación de densidad, que puede resultar tranquilizadora y apreciada cuando se es friolero.
Algunas pautas para elegir tu saco de dormir entre las principales gamas de temperaturas:
Los sacos de dormir entre +5 y +0 °C son los más elegidos para acampar en verano en condiciones normales, y si no se es especialmente friolero.
- Los sacos de dormir con una temperatura de confort entre -1 y -5 °C son adecuados para un uso durante tres estaciones, es decir, primavera, otoño, pero también verano en vivacs de altitud o condiciones más exigentes. También son adecuados para personas frioleras en condiciones normales.
- Los sacos de dormir para frío extremo están pensados para su uso en condiciones realmente frías y exigentes. Son más pesados y menos versátiles, pero indispensables en determinadas condiciones.
En conclusión
Las temperaturas indicadas en los sacos de dormir son el primer indicador a tener en cuenta a la hora de seleccionar un saco de dormir. Pero no deben considerarse valores universales, ni compararse simplemente con las temperaturas esperadas bajo refugio.
Debe tener en cuenta las condiciones externas a las que se va a enfrentar, así como su sensibilidad personal. Esto suele llevar a elegir un saco de dormir más cálido que las temperaturas esperadas bajo refugio.
Toma como referencia la temperatura de confort, mucho más que la temperatura límite de confort y, sobre todo, no la temperatura extrema. Si no estás seguro, elige un saco de dormir un poco más cálido que la necesidad estimada.
En Rayonrando.com, encontrará fácilmente los diferentes sacos de dormir por rango de temperatura. Y si después de responder a las preguntas anteriores, todavía duda entre 2 o 3 modelos, no dude en ponerse en contacto con nosotros: le asesoraremos.
Por último, un último consejo: no olvide nunca su manta de supervivencia. No solo sirve en caso de accidente.
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